Every so often I cry. I cry hard. I cry like a six-year old who didn't get picked for his friend's team, who didn't get the toy he wanted, who didn't get dessert at dinner time…
Every so often I cry…
Tonight was one of those nights, when I grieve a little for my father. He died several years ago, and I still grieve his death. Maybe because he felt it necessary and life-altering to obviate my company for somewhat close to twenty years, maybe because he is still daddy, even if I have gray hairs in my nose.
What do I know?
I just know that I grieve, and I cry…
But tonight is different. Tonight I have an episode of what I could describe with disdain as the "crying mee-mee's". Tonight it was the whole three-ring circus of runny nose, sobbing, and streaming droopy eyes, when a single thought came into my mind:
What if he was lonely?
What if the last thought in his mind was not a happy one, but one of regret?
That's enough to give me another round of huddling, silent "ah-gh-gh-ghck" so I don't wake the wife with my sobbing… you know what I mean, c'mon, guys, y'all have done that…
But mostly I wonder if I did enough so that in my father's heart, as it failed him, there was in there, no matter how deep or disguised, a hint that he was still in my thoughts and in my prayers, and that his last thought was a happy one, and fuck you if you think that's corny, I'll kick a hole in you and bash your stupid no-chin face in if you so much as remind me that I kept him at arm's length for years…
Yah, sometimes I grieve…
D
sábado, 16 de julio de 2011
miércoles, 13 de julio de 2011
¿Y ahora, qué?
Pues ayer venía de regreso a la casa, después de haber trabajado toda la noche. Como acostumbro, manejaba por la carretera a escasos 130 kmh cuando noté que se prendió la lucecilla del tablero que indica que la presión de las llantas está baja.
Ni tardo ni perezoso me salí de la autopista para revisar que todo estuviera bien, y que no fuera a ser la de malas que se reventara un neumático a esa velocidad y me fuera a partir la madre… Bueno, es que es un accidente común que se reviente una llanta y que el conductor pierda el control del automóvil. Entre más rápido se viaja, las posibilidades de voltearse son mayores.
¿Quién quiere sufrir un leve caso de muerte? Nadie, porque sería muy inconveniente.
Entonces regresé al hogar viajando por callejuelas paralelas a la autopista, y mi viaje de quince minutos terminó en media hora. Ni modo, pero hay que irse a la segura.
Pero olvidé todo al respecto, y como también acostumbro, al siguiente día, cuando era hora de irme a trabajar (o más bien, cuando ya salía tarde hacia el trabajo), recordé que las llantas estaban bajas de aire. Pah, me llevo el auto de mi mujer, al fin que no lo necesita a estas horas.
Já, bien librado del problema que salí.
Excepto que en el preciso instante en el que me subí a la autopista y aceleré hasta mis acostumbrados 130 kmh, se prendió la lucecilla que indica que las llantas están bajas de presión.
Me queda claro que el universo demanda algo de mí. Una de dos: o debo ser más cuidadoso en las autopistas, o debo someterme a régimen de adelgazamiento. No lo sé.
D
Ni tardo ni perezoso me salí de la autopista para revisar que todo estuviera bien, y que no fuera a ser la de malas que se reventara un neumático a esa velocidad y me fuera a partir la madre… Bueno, es que es un accidente común que se reviente una llanta y que el conductor pierda el control del automóvil. Entre más rápido se viaja, las posibilidades de voltearse son mayores.
¿Quién quiere sufrir un leve caso de muerte? Nadie, porque sería muy inconveniente.
Entonces regresé al hogar viajando por callejuelas paralelas a la autopista, y mi viaje de quince minutos terminó en media hora. Ni modo, pero hay que irse a la segura.
Pero olvidé todo al respecto, y como también acostumbro, al siguiente día, cuando era hora de irme a trabajar (o más bien, cuando ya salía tarde hacia el trabajo), recordé que las llantas estaban bajas de aire. Pah, me llevo el auto de mi mujer, al fin que no lo necesita a estas horas.
Já, bien librado del problema que salí.
Excepto que en el preciso instante en el que me subí a la autopista y aceleré hasta mis acostumbrados 130 kmh, se prendió la lucecilla que indica que las llantas están bajas de presión.
Me queda claro que el universo demanda algo de mí. Una de dos: o debo ser más cuidadoso en las autopistas, o debo someterme a régimen de adelgazamiento. No lo sé.
D
jueves, 7 de julio de 2011
Vaya vacaciones
Pues sí, así es: me tomé unas vacaciones. Bueno, no fueron vacaciones, sino estatequietoencasa-ciones. Como fue el fin de semana antes del Día de la Independencia en los EE.UU., entonces decidí tomar dos días libres aparte de mi fin de semana libre.
Mi esposa y mi hija viajaron para asistir a la quinceañera de mi sobrina, y mi hijo y yo nos quedamos en casa. Pero justo el viernes que comenzaba mi puente vacacional, al despertar me di cuenta de que el drama anual había comenzado: de nuevo se había averiado el aire acondicionado.
Nos pasa cada año, pero por lo general es al comienzo de la temporada calurosa.
No. En esta ocasión pareciera que la unidad central del aire acondicionado se confabuló con los dioses del verano y del destino para declararse en huelga laboral justo a media oleada calurosa. Ni más ni menos que una temperatura promedio de 38 grados centígrados diarios ha sido lo que marca el termómetro.
Por ser fecha feriada, no pude comunicarme con un taller de reparación sino hasta el martes, y apenas ayer miércoles quedó reparado el aire acondicionado.
Hacía tanto calor que no podía ni dormir.
Fabulosas vacaciones. En fin, que hay que encontrarle el lado positivo a todo: nunca había regresado al trabajo tan gustoso.
D
Mi esposa y mi hija viajaron para asistir a la quinceañera de mi sobrina, y mi hijo y yo nos quedamos en casa. Pero justo el viernes que comenzaba mi puente vacacional, al despertar me di cuenta de que el drama anual había comenzado: de nuevo se había averiado el aire acondicionado.
Nos pasa cada año, pero por lo general es al comienzo de la temporada calurosa.
No. En esta ocasión pareciera que la unidad central del aire acondicionado se confabuló con los dioses del verano y del destino para declararse en huelga laboral justo a media oleada calurosa. Ni más ni menos que una temperatura promedio de 38 grados centígrados diarios ha sido lo que marca el termómetro.
Por ser fecha feriada, no pude comunicarme con un taller de reparación sino hasta el martes, y apenas ayer miércoles quedó reparado el aire acondicionado.
Hacía tanto calor que no podía ni dormir.
Fabulosas vacaciones. En fin, que hay que encontrarle el lado positivo a todo: nunca había regresado al trabajo tan gustoso.
D
martes, 28 de junio de 2011
Primeras publicaciones en Kindle
Estimados lectores del "Leve desliz":
Ya está publicado en Kindle el relato de "Alameda Central", disponible por USD$2.99
También está en proceso de publicación el relato "The Wasting" y su traducción al español, por el autor. Por ser relatos más cortos los estoy ofreciendo por USD$0.99 cada uno.
Esta es la página en Amazon de los EE.UU.:
"Daniel Franco"
Próximamente voy a subir el relato "Helios", también en versiones en inglés y español.
D
Ya está publicado en Kindle el relato de "Alameda Central", disponible por USD$2.99
También está en proceso de publicación el relato "The Wasting" y su traducción al español, por el autor. Por ser relatos más cortos los estoy ofreciendo por USD$0.99 cada uno.
Esta es la página en Amazon de los EE.UU.:
"Daniel Franco"
Próximamente voy a subir el relato "Helios", también en versiones en inglés y español.
D
jueves, 23 de junio de 2011
Primeros intentos en Kindle
Hoy en la madrugada subí mi relato "Alameda Central" a Kindle Direct Publishing, pero creo que cometí el error de haberlo subido en formato *.docx y no sé si los de Kindle sepan convertirlo bien, o si será necesario entrar al formato de ellos y cambiar los comandos de formato a puro HTML.
Ya veremos, porque van a pasar unos dos o tres días antes de que los de Kindle revisen el texto y lo publiquen.
En cuanto esté disponible voy a crear una página de aficionados en Facebook y una cuenta de Twitter para promocionar mis textos, y voy a tratar de subir un libro nuevo cada semana.
Por favor preparen USD$2.99 para obtener su copia de "Alameda Central". Creo que voy a estar publicando mis textos más o menos a ese precio.
D
Ya veremos, porque van a pasar unos dos o tres días antes de que los de Kindle revisen el texto y lo publiquen.
En cuanto esté disponible voy a crear una página de aficionados en Facebook y una cuenta de Twitter para promocionar mis textos, y voy a tratar de subir un libro nuevo cada semana.
Por favor preparen USD$2.99 para obtener su copia de "Alameda Central". Creo que voy a estar publicando mis textos más o menos a ese precio.
D
Mensaje a mis lectores
Estimados lectores (sí, les estoy hablando a ustedes seis o siete):
Quizá hayan notado que poco a poco desaparecen más y más de mis relatos. Resulta que me ha entrado la curiosidad de intentar autopublicarme a través del Kindle Direct Publishing.
Han de decir ustedes que ni gratis me leen a veces, y es cierto, pero creo que con un esfuerzo centrado en los sitios sociales como Facebook y Twitter tal vez logre vender unos pocos textos. Digo, al menos los suficientes como para nutrir mi ego.
En Facebook apenas si tengo como 420 "amigos", y pienso que si una fracción de ellos me hace el favor de apoyarme aunque sea comentándole a sus "amigos" no mutuos sobre mí, entonces dentro de pocas semanas habra varios cientos de personas enteradas de mi esfuerzo. Si una fracción de ellas se interesa en comprar uno o dos de mis relatos, creo que eso será un buen comienzo.
Digo, la parte más difícil ya la tengo solucionada: ya escribí los relatos. En muchos casos hasta están corregidos por lectores imparciales. Los últimos dos o tres años he estado escribiendo de manera constante, y creo contar con al menos unos 150 relatos para comenzar.
Me disculpo con los amables lectores que han dejado hasta comentarios sobre mis textos, ahora que pienso retirar todos ellos de circulación. Prometo mantenerlos al tanto con divagaciones y comentarios.
Daniel Franco
Quizá hayan notado que poco a poco desaparecen más y más de mis relatos. Resulta que me ha entrado la curiosidad de intentar autopublicarme a través del Kindle Direct Publishing.
Han de decir ustedes que ni gratis me leen a veces, y es cierto, pero creo que con un esfuerzo centrado en los sitios sociales como Facebook y Twitter tal vez logre vender unos pocos textos. Digo, al menos los suficientes como para nutrir mi ego.
En Facebook apenas si tengo como 420 "amigos", y pienso que si una fracción de ellos me hace el favor de apoyarme aunque sea comentándole a sus "amigos" no mutuos sobre mí, entonces dentro de pocas semanas habra varios cientos de personas enteradas de mi esfuerzo. Si una fracción de ellas se interesa en comprar uno o dos de mis relatos, creo que eso será un buen comienzo.
Digo, la parte más difícil ya la tengo solucionada: ya escribí los relatos. En muchos casos hasta están corregidos por lectores imparciales. Los últimos dos o tres años he estado escribiendo de manera constante, y creo contar con al menos unos 150 relatos para comenzar.
Me disculpo con los amables lectores que han dejado hasta comentarios sobre mis textos, ahora que pienso retirar todos ellos de circulación. Prometo mantenerlos al tanto con divagaciones y comentarios.
Daniel Franco
jueves, 2 de junio de 2011
El árbol de la vida
Hoy fue un buen día: anocheció y todavía no he muerto. Aunque no debería cantar victoria aún, en vista de que sigo rondando estas calles del centro de la ciudad. Tienen la peculiaridad de aparentar haber quedado vacías después de que termina el horario laboral, aunque en realidad sigan repletas pero de sombras furtivas.
Han pasado años y todavía vago por avenidas y callejones, en busca de no sé qué, con tal de que, aun por un momento, pueda sentir algo. Dolor, pasión, ira, hambre, lo que sea, ¡acudan a mí! No obstante, al paso de las décadas todas esas sensaciones se tornan cada vez más fugaces y superficiales, conduciéndome a extremos cada vez peores con tal de sentir de nuevo aunque sea una fracción de las primeras veces: ansío entre tantos besos sentir el primer calor incierto de deseo y ternura; ansío entre tantas heridas sentir la agonía punzante de la primera muerte… Pero todo disminuye, sin importar cuán entusiastas sean mis intentos por recrear esos despertares de las sensaciones, y hoy quedan tan distantes de mí como mi primera vida, cuando todavía me quedaba la esperanza de la muerte.
¿Dónde, cuándo, cómo, quién? No lo sé. O no lo recuerdo, o me da igual… Cada vez que muero siento un breve descanso antes de que el Olvido me embargue el conocimiento y después voy al Negro, a la Nada…, hasta que en mi mente aparece alguna estrella lejana, seguida de otra mucho tiempo después, seguida de la infinidad de ellas durante la infinidad de momentos, hasta que forman una cascada que se vierte en mis ojos y me llena de neblinas que han de semejar rostros, sitios, sensaciones, cosas perdidas en ese peor vacío que llamamos Pasado, y que a veces recuerdo y se convierten en alguna historia, o al menos en antecedentes. Hay memorias de pueblos sin europeos, de pieles de cobre y cabelleras ónice. Hay memorias de familia, hijos y padres, parientes y desconocidos, hasta el momento de la primerísima muerte: un accidente lamentable, un resbalón al borde de una cañada, la respiración que se tornaba en fuego bajo el agua rauda del arroyo, y disolverse en la Nada. ¡El despertar súbito! El terror de encontrarse náufrago en el tiempo y en la vida, tras la asquerosa resurrección a décadas de distancia de los seres queridos. La vagancia del desamparado, hasta de nuevo encontrar la muerte, quizá por propia mano, por desesperanza o agobio.
Una vez tras otra, un esguince de la conciencia y el paso de los años en blanco, sin conocimiento, sin comprensión. Pero con el paso de los siglos, con la acumulación de toda muerte posible, el despertar llega cada vez más y más pronto, hasta que en estos días, cada que muero, regreso y despierto en cuestión de horas. En los últimos años he comprendido a fuerza de ensayos que no importa la brutalidad que me mate, o el grado de destrucción que sufra mi cuerpo: el despertar me trae de regreso completo, restaurado, joven, miserable…
Y vago por las calles, tratando de alejarme lo más posible de esa terrible visión que me sigue los pasos, que nunca está más lejos, y que siempre está a mis espaldas: Yggdrasil se yergue, monumental, despiadado, hermoso, aterrador… Hay otros como yo, y los veo a la distancia, pero igual que la imagen de ese Árbol de la Vida que solo puedo ver si lanzo la mirada sobre el hombro, a esos otros nunca los tengo cerca. A la distancia, sentimos piedad unos de los otros.
Y nos maldecimos para siempre.
D
martes, 10 de mayo de 2011
Un leve desliz hacia la realidad
Por lo general evito dar opiniones sobre política o hechos actuales, y siempre insisto que mi posición política puede describirse como "levemente perpendicular al centro".
O sea, me falta la convicción de mis creencias, aparentemente…
Pero hoy me pasaron un enlace. No sé precisamente de qué se trata, excepto que la ciudadanía de México ya no aguanta tanta matanza, y exige que el mundo entero cobre conciencia de que la inacción o torpeza de sus dirigentes mantiene al pueblo más rehén que las acciones nefastas y malditas de quienes perpetran tanta injusticia.
Lean, si quieren, este enlace:
Sobre los lamentables acontecimientos en México
D
O sea, me falta la convicción de mis creencias, aparentemente…
Pero hoy me pasaron un enlace. No sé precisamente de qué se trata, excepto que la ciudadanía de México ya no aguanta tanta matanza, y exige que el mundo entero cobre conciencia de que la inacción o torpeza de sus dirigentes mantiene al pueblo más rehén que las acciones nefastas y malditas de quienes perpetran tanta injusticia.
Lean, si quieren, este enlace:
Sobre los lamentables acontecimientos en México
D
lunes, 2 de mayo de 2011
Me encanta mi computadora: mis amigos viven allí
Algo que siempre me ha parecido raro o hasta criticable es el hecho de que me cuesta un trabajo enorme, colosal, pocamadrísimo, poder congeniar con personas en la vida real.
Yo pensaba que era por ser modosito y tímido y…
(Por lo general, justo en este punto de la conversación, cuando lo menciono, mi esposa y mis dos hijos bufan un marcado "hmm" junto con trío de cejas alzadas, como diciendo: «¡tímido, mis calzones!»)
Bien. Confieso que la imagen mental de mí mismo no coincide mucho con la de otra gente. Aparentemente soy un tipo aguerrido en mis opiniones y de esos que se ponen en acción a la menor provocación y quieren que todos jalen parejo. O sea, uno de esos chocantes enérgicos. Ni modo.
Pero estaba diciendo que me cuesta trabajo hacer amigos en la vida real, y últimamente… bueno, digamos que este milenio me ha resultado más fácil encontrar amistades en la virtualidad del cíberespacio que en la famosa vida real.
Entonces esta divagación es en honor a aquellas personas que, a pesar de los kilómetros de distancia, me hacen el favor de permitirme considerarlos amigos.
En particular, hoy dedico esta meditación a mi amiga Ecco. Al que quiera molestarse en buscar el blog de Ecco en "Sobreíntima", le pido que lea la entrada más reciente allí y que medite que todos estos avatares cibernéticos contienen corazones humanos que necesitan de nuestros pensamientos positivos y buenos deseos.
Gracias a todos ustedes por permitirme conocerlos,
Daniel A. Franco
lunes, 11 de abril de 2011
Nuevo logo del foro Prosadictos
Este es el logo diseñado por el equipo admin/mods del foro Prosadictos. El significado es el siguiente:
Escribimos en un medio virtual, y nuestras letras forman el foro Prosadictos.com.
El símbolo que aparece en lugar del punto es la representación de que este es un foro más, pero distinto, aparte, en su propia línea. Además, es el símbolo Braille para la letra "Ñ", que a su vez es símbolo internacional del idioma español.
D
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