viernes, 14 de septiembre de 2012

Hasta que uso mi Kindle de nuevo…

Pues sí: las navidades pasadas mi señora esposa me regaló un Kindle Fire. A veces lo usaba para ver películas y programas de tele. Veía unos cuantos vídeos en YouTube y a veces leía uno o dos artículos. He leído varios libros allí —Necroslogía, El legado, Prosadictos— pero en realidad casi no lo usaba seguido.

Esta semana lo estuve portando conmigo hasta en el trabajo, y de poquito en poquito he logrado leer tres libros en seis días. No se compara para nada con el ritmo brutal de lectura que tuve durante unos cinco o seis años, cuando estuve en la universidad y mientras fui recién casado. En esos entonces leía unos dos o tres libros al mismo tiempo. No es complicado, sino que requiere de bastantes ratos de ocio. Por cierto, yo soy de esos tipos chocantes que nunca le doblan la esquina a ninguna página y que no necesitan un marcapáginas: siempre recuerdo dónde suspendí la lectura, aun cuando hayan pasado días o semanas sin regresar al mismo libro. Es de esas aptitudes inútiles que más bien le ganan a uno la mala voluntad de los semejantes, como esa otra aptitud que tengo para saber casi al minuto preciso la hora del día, sin revisar el reloj. Algunos somos tipos raros, ni modo…



Pero como iba diciendo (por cierto, soy muy afecto a este tipo de vocativos inútiles): esta semana he leído la antología del foro Letras Entre Amigos y los libros de la serie de Barsoom, de Edgar Rice Boroughs. Son las crónicas marcianas, y la película reciente de "John Carter" se basa muy libremente en el primer libro. He leído los dos primeros libros completos y estoy en el tercero: Una princesa de Marte, Los dioses de Marte, El caudillo de Marte. Ahora bien, ignoro el título de estos libros en español (a veces las traducciones son un tanto… estrafalarias, por llamarlas algo), pero esos son los títulos en inglés.

Son novelas a la antigua, con muchas instancias de Deus ex Machina y usos frondosos de adjetivos superlativos e incisos explicativos. Menciono esto porque me pareció muy peculiar darme cuenta de que estas novelas, escritas hace unos cien años, en inglés suenan bastante arcaicas e innecesariamente floridas, comparadas a las novelas modernas. No obstante, el ritmo de la lectura es bastante similar a lo que se lee actualmente en los foros literarios en español, como en Prosadictos. Es decir, parece que ese tono peculiar de los cuentos y relatos en español se parece bastante al inglés de hace un siglo. Qué raro, ¿no?

Supongo que en español necesitamos algunas luminarias como Carver y Hemingway, que nos infecten con esa sensibilidad periodística de ellos. Lo bueno es que vamos en buen camino: quien haya leído a Daniel Ferreira de León, Emmanuel Ruiz, David Sández, Lisandro Ariel, Daniel Chárraga, por mencionar a unos pocos destacados, sabrá que la evolución del español va por senderos interesantes.

Pues me regreso al Kindle, y en cuanto termine con las novelas de Barsoom me voy a comprar la última secuela de Artemis Fowl, del autor Eoin Colfer.

Mientras, ustedes también vayan a leer algo, que para eso vinieron aquí.
D

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