miércoles, 25 de septiembre de 2013

Así se me va la vida

Aposento hay en el alma, refugio fuerte,
donde uno sane rancios amores…
hasta el próximo.

Dije con cautela; hablas sin tapujo;
aun así pareciera desmán:
la mejor defensa, mi mudez.

Y cada rosa en mis manos solo sabe de púas;
y así se me va la vida:
intuición que te irás aína.

Pero que mi afonía te haga partir, sería ingente yerro;
por lo tanto, te comparto aquel aposento
y he aquí mi alma, saja al gusto.

Y por eso aprieto los ojos —igual me da, con todo lo visto—
y así se me va la vida,
y eres la única que lo sabe.

Prefiero entonces tu compañía, si se me permitiera el voto;
pero también la decisión es tuya
y he aquí mi alma, saja al gusto.

D




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Leí tu poema, D. No quiero comentar en bruto porque me va mal con el impulso. Así que lo haré en frío.

- Ahora sé, torpe de mí, que estás en Big D, no en Big H. Sorry!

S.

Daniel A. Franco dijo...

Hola, S:

No te preocupes por lo de la ubicación, no pasa nada. Agradezco la lectura. Espero que hayas disfrutado un poco de esta especie de jintajáfora a la inversa, si existiera semejante monigote…
D

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